Seguramente esta pregunta deba ser una herida que siempre tiene que quedar abierta en fotografía creativa, y las respuestas serán diferentes según cada uno y su circunstancia, pero como necesito hacerla mía, tanto la pregunta como la respuesta, dejo esta entrada abierta a modificaciones futuras según mi momento y mi circunstancia.

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Según Susan Songtag, para algunos la razón por la que hacen fotografías es para mostrar y para no olvidar. La primera forma de fotografiar es como un regalo, como un presente, trabajas para agradar, para gustar, para compartir. La segunda es un trabajo más íntimo, no olvidar te ayuda a recordar quien eres.

Fotografiar para no olvidar es para mi como si contaras lo que te va sucediendo en la vida; y lo que te sucede, no es otra cosa que lo que te llama la atención; te llama la atención porque haces una asociación; y puedes asociar porque haces un ejercicio de recuerdo; y los recuerdos están asociados, a su vez, con tu experiencia; calidad y cualidad de conocimientos; como se suele decir: la belleza está en el interior, o no.

Al principio, todo mi tiempo se iba en aprender la técnica: cómo hacer fotos; no me interesaba la creatividad o la expresión de mis fotografías, me limitaba a copiar el discurso de otros y otras, cada foto estaba ya en mi cabeza, deambulo por el mundo buscando patrones y signos que tengo aprendidos (palabras de otros); esto no es malo, simplemente es una fase más del aprendizaje. Con el tiempo, si se mantiene la inquietud por la fotografía se llega a un nivel en el que uno es capaz de reconocer sus emociones y se tiene la necesidad de proyectar este sentir a través de la capacidad creativa, ya sea fotografía, pintura, música o cualesquiera forma de expresión.

Para mi, la fotografía es un reto para encontrar ese momento en el que reconozca mis fotografías como mías, como un reflejo de mi sentir, y utilizar este mecanismo para volver a saber de mi, recordar quien soy.