No son pocas las ocasiones en las que nuestras fotografías no son capaces de captar todos los detalles que dan interés a un paisaje, monumento, edificio, ... Con la fotografía clásica, no teníamos más remedio que recurrir a un objetivo gran angular para solventar estas situaciones. Pero en la fotografía digital, se ha simplificado enormemente la posibilidad de unir varias fotografías que cubran la totalidad de nuestro motivo (horizontal, vertical o en mosaico). Con este manual pretendo perfeccionar nuestra técnica fotográfica para que podamos realizar buenas "fotografías digitales compuestas" de forma rápida e intuitiva, sin el apoyo de trípode, rótulas y otros útiles que se utilizan habitualmente y que dificultan su puesta en práctica.

Después de un tiempo experimentando con fotografías panorámicas, recopilando y estudiando muchos de los manuales que se encuentran en la red y que desarrollan esta técnica con una perfección matemática, aplicando ingeniosas soluciones de bricolaje para la nivelación y giro de la cámara; me he dado cuenta que el verdadero potencial de esta técnica es perfeccionar nuestra técnica para realizar estas fotografías manualmente, a pulso; de manera que la elección de tomar una panorámica en un determinado momento no suponga un obstáculo de complejidad y aparataje para el fotógrafo. Por supuesto, podemos recurrir a técnicas de mayor exactitud siempre que podamos y seguro que los resultados serán mucho más predecibles.

Prefiero llamar a esta técnica como fotografía digital compuesta, porque en realidad, no tiene porque ser una panorámica, también podemos realizar una composición vertical, o en mosaico como por ejemplo una composición 2x2 = 2 filas por 2 columnas. Todo dependerá del motivo que estemos fotografiando. Por ejemplo, el Puente de Brooklyn necesitará una composición horizontal, la Torre Eiffel una composición vertical y Sierra Nevada un mosaico 3x2.

Personalmente, creo que una composición horizontal de más de cinco o seis "fotogramas" pierde interés por la gran diferencia entre las proporciones vertical y horizontal, pero igualmente depende del motivo que se esté fotografiando y del solapamiento entre "fotogramas". En composiciones verticales ocurre algo parecido a partir de tres o cuatro "fotogramas". En el caso de mosaicos, el límite lo pondrá nuestra imaginación y la capacidad que tengamos para retener mentalmente las referencias que se solapan entre los fotogramas de las filas y columnas.

La técnica de fotografía digital compuesta se puede dividir en dos fases: la toma de los " fotogramas" y la unión digital de "fotogramas". En este manual me dedicaré a la primera fase de la técnica, intentando resolver manualmente las dificultades ópticas que nos encontramos a la hora de realizar estas fotografías. Para la segunda fase puedes consultar mi nuevo artículo: Fotografía Digital Compuesta II. Trabajar con Hugin a 8 y 16 bits

AJUSTES DE LA CÁMARA

  • Retira el filtro polarizador del objetivo porque el efecto de este filtro depende del ángulo de incidencia de la luz y éste variará con los giros entre fotogramas, provocando diferencias de luminosidad entre fotogramas que luego tendrás que arreglar en el postproceso.
  • Coloca el balance de blancos en posición fija (no AUTO), elije el balance de blancos que mejor vaya con la situación en la que te encuentres y que no varíe entre fotogramas. Si utilizas RAW en tus fotos, este ajuste no importa, pero será en el momento de revelar tus negativos RAW cuando deberás fijar el balance en el punto que desees para todos los fotogramas por igual.
  • También es recomendable dejar el ajuste de sensibilidad ISO en un valor fijo (no AUTO), porque la cámara podría cambiar la sensibilidad de un fotograma a otro y con esto la luminosidad. Yo suelo trabajar con la ISO más baja, para evitar el ruido del CCD, pero determinadas situaciones pueden precisar una sensibilidad superior.
  • Si tu objetivo es un zoom, elije la longitud focal ha la que quieres hacer tu fotografía compuesta y recuerda que ésta afectará al punto de no paralelaje del objetivo (este termino se define más adelante). En definitiva, recuerda que no debe variar la distancia focal (zoom) entre fotogramas, esto haría imposible la superposición de los fotogramas.
  • Las cámaras con autofoco son caprichosas a la hora de elegir el motivo a enfocar. Ajusta el anillo de enfoque hacia el motivo de interés y déjalo bloqueado o en MANUAL, no debe de variar el enfoque entre fotogramas porque afectaría a la nitidez entre fotogramas y se notarían las uniones irremediablemente.
  • Coloca la cámara en modo MANUAL (M), y calcula la velocidad y diafragma en el fotograma que presente mayor luminosidad. Si existe mucha diferencia de exposición entre fotogramas, puedes calcular el valor medio de exposición de todo el recorrido de tu panorámica. Por tanto, recuerda la velocidad de obturador y apertura de diafragma debe ser la misma en todos los fotogramas.
  • En las cámaras compactas suele incluirse un programa de ayuda para la realización de panorámicas, en el que se tienen en cuenta todos estos ajustes que he comentado, utiliza este programa para tus fotos. Y en el caso de que tu cámara no tenga tampoco esta posibilidad deberás utilizar los bloqueos de exposición y enfoque para asegurar que tienes la misma exposición y enfoque en todos los fotogramas que realices.

SUPERPOSICIÓN DE FOTOGRAMAS

Por regla general, es suficiente una superposición entre un 20-30 %, para luego no tener demasiados problemas en la unión de los fotogramas en el postproceso. Escenas con todos los elementos en la lejanía, como por ejemplo un paisaje, son más sencillas de unir y se pueden solapar menos, en cambio, escenas con elementos próximos y lejanos , presentan mayor dificultad por el efecto de paralelaje (veremos este término más adelante) y será necesario un mayor solapamiento.

Para no perderte en el recorrido de la composición, debes de fijar tu mirada a través del visor o pantalla de tu cámara, en un elemento que quede en el tercio izquierdo o derecho (superior o inferior) del fotograma para llevarlo con el giro al lado opuesto en el siguiente fotograma. Algunas cámara compactas tienen un asistente para este tipo de fotografías que ayuda al solapamiento de los fotogramas, no está de más usarlo como ayuda en la composición. En el caso de una cámara reflex, yo utilizo las marcas de las zonas de enfoque en el visor como guía para fijarme en las referencias del terreno.

Las fotografías compuestas panorámicas se realizan con la cámara en posición vertical para cubrir un mayor ángulo de visión vertical posible, aunque tengamos que realizar más número de fotogramas. Sin embargo las fotografías compuestas verticales se realizan en formato horizontal por el mismo motivo. En el caso de los mosaicos se pueden componer a gusto del fotógrafo o según la necesidad del motivo.


CONSIDERACIONES SOBRE LA LONGITUD FOCAL DEL OBJETIVO

Normalmente, se obtienen fotografías compuestas aceptables con focales de objetivos a partir de 28mm hasta 50mm, por debajo de estas focales las distorsiones ópticas se incrementan demasiado y por encima de 50mm aumenta la complejidad de mantener manualmente la alineación de los fotogramas, se pueden componer fotogramas con longitudes focales largas, pero para conseguir un resultado óptimo necesitaremos ayuda de un trípode y de un cabezal panorámico porque disminuye el ángulo de visión en cada fotograma, al tiempo que el giro es más sensible al efecto de paralelaje. Igualmente se pueden conseguir panorámicas con objetivos con longitud focal por debajo de 28mm, pero en la fase de unión de los fotogramas el software tendrá que introducir fuertes deformaciones de la imagen para corregir el efecto de estas lentes y los resultados pueden ser irreales, aunque estas deformaciones pueden dar resultados bastante llamativos.

EL EFECTO DE PARALELAJE

Todas las lentes presentan un punto que usándolo como centro de giro de la lente, no produce cambios en la imagen proyectada en el plano focal, en óptica se conoce con el nombre de pupila de entrada del objetivo o también llamado punto de no paralelaje del objetivo (com. per. Owockadoy) En las primeros objetivos que se componían de una única lente, este punto coincidía con el centro de la lente, y la distancia al plano focal (película) determinaba la distancia focal de ese objetivo. En los objetivos modernos fijos este punto coincide con la posición del diafragma que determina la apertura de la exposición; pero en el caso de los objetivos zoom, este punto puede cambiar con la distancia focal elegida, gracias al movimiento de varios grupos de lentes, que provocan que el punto de no paralelaje varíe según la posición de estos grupos, o lo que es lo mismo, dependerá de la distancia focal que elijamos.

¿Y en qué influye el punto de no paralelaje para la toma de los fotogramas?. Si no se gira la cámara sobre un eje vertical que pase por este punto de no paralelaje a la distancia focal elegida, dos objetos alineados en un fotograma dejarán de estarlo en el siguiente. Podemos comprobar este efecto cuando estiramos el brazo con el dedo índice señalando hacia arriba, si cucamos alternativamente el ojo derecho e izquierdo nos dará la impresión que el dedo cambia de posición, este es el efecto de variar la posición del punto de no paralelaje (pupila) de nuestro ojo.

Este fenómeno se conoce en fotografía como paralelaje y normalmente no es excesivamente problemático en fotografía compuesta, pero en ciertas situaciones con objetos cercanos o alineados puede ser engorroso y traumático a la hora del tratamiento digital para componer la fotografía final.

A efectos prácticos podemos ubicar el punto de no paralelaje en el centro de nuestro objetivo según la longitud de éste para la distancia focal que hallamos elegido. Aunque si queremos ser más precisos podemos colocarnos frente a una fila de farolas, árboles, columnas o cualquier otro elemento vertical, con un cierto ángulo que nos permita ver todas las columnas, por ejemplo, separadas por un estrecho espacio entre ellas (todos habéis visto la típica foto de columnas); una vez en posición tenéis que practicar con el giro de la cámara sobre un eje que pase por el objetivo, buscando que no varíe la distancia entre columnas con el giro de la cámara, cuando consigáis esto habréis encontrado la pupila de entrada de vuestro objetivo.

GIRO HORIZONTAL A PULSO

Todos tendemos a realizar el giro fotograma a fotograma usando como eje de giro nuestro centro de gravedad, moviendo la cintura o los pies juntos hasta completar los grados de panorámica que necesitamos. Cuando hacemos esto la cámara queda delante de nosotros. Si nos damos cuenta en la figura el punto de no paralelaje de nuestro objetivo, representado como un punto rojo, describe un circulo grande, introduciendo un error de paralelaje que puede afectar al resultado final de nuestra composición.

La forma en que yo intento minimizar el error de paralelaje, que no tiene porqué ser la mejor, el que sepa otra que lo diga por favor, es la siguiente. Adelanto el pie izquierdo (también se puede al revés) de forma que queden alineados sobre la misma vertical, el talón de l pie adelantado con el punto de no paralelaje de mi objetivo (aproximadamente); atraso el pie derecho hasta una distancia cómoda y segura (cuidado no se caiga nadie no respondo de esto); una vez colocado, el giro se realiza usando como centro el talón del pie izquierdo (nuestro centro de giro sin paralelaje) y como “motor de giro” el pie atrasado describiendo un círculo como si fuera un "compás", creo que en la figura está más claro.


GIRO HORIZONTAL CON MONOPIE

Otra forma a mitad de camino entre la técnica anterior y el trípode, puede ser la utilización de un monopié como ayuda para el giro, estos son muy ligeros, yo siempre llevo uno para mis caminatas por el monte (por la ciudad me da vergüenza). Tendríamos que fabricarnos una media caña o cuna con una rosca para nuestro monopié de forma que cuando hagamos la foto, el objetivo descanse sobre esta forma y giremos manteniendo el monopié vertical.

GIRO VERTICAL A PULSO

Este giro es más complejo para evitar el efecto paralelaje, pero en las fotografías compuestas verticales, no se utilizan tantos fotogramas y el error de paralelaje no es tan acusado como en el desplazamiento horizontal, pero sí las deformaciones de perspectiva. Básicamente, la técnica consiste en coger la cámara en su forma horizontal, con las manos tal y como se hace habitualmente, la derecha en el disparador y la izquierda sujetando el objetivo. Lo único que hago es cuando he ajustado el enfoque y el zoom, utilizo mi mano izquierda como punto de apoyo y de giro; muevo el cuerpo de la cámara arriba y abajo usando el espacio entre mis dedos pulgar e índice como apoyo para el giro.


GIRO PARA UNA COMPOSICIÓN EN MOSAICO

Este tipo de giro se hace exactamente como el descrito para el desplazamiento horizontal pero superponiendo un desplazamiento en un sentido y otro en sentido contrario. La técnica de mosaico requiere más precisión en los giros, así que es mejor ayudarse de un monopié o trípode con rótula panorámica. Pero en un caso socorrido con la técnica de giro que he descrito arriba también salen resultados aceptables, pero no he intentado realizar un mosaico de más de 2x2.

La forma de minimizar las deformaciones del horizonte es ubicarlo en el centro de la serie de fotogramas, siguiéndolo en todo el recorrido. Esto es porque si lo colocamos en el tercio superior o inferior, dejamos una mayor deformación de la lente por encima o por debajo, que la mayoría de software solucionan deformando (curvando) la imagen. Esta deformación es más evidente por encima y por debajo de la linea central del recorrido de la composición y por tanto si colocamos el horizonte en estas zonas quedará curvado o describiendo una ola que no queda muy bien en la foto final. En este caso de la Playa del Toró en Llanes (Asturias), forcé un poco el horizonte en el tercio superior y por este motivo quedó curvado, tuve que compensarlo en el postproceso y las rocas quedaron deformadas, pero como no son formas regulares no se nota.

A la hora de tomar fotografías compuestas de edificios u otros elementos en los que la deformación de la perspectiva se hace muy patente porque se componen de trazos paralelos y demás, deberemos contrarrestar estos efectos usando focales más largas, por ejemplo 50mm y alejándonos del motivo para evitar la deformación de perspectiva que producirá un resultado muy deformado de nuestra composición. Os pongo por ejemplo el Palacio Gaudí de Comillas en Cantabria, cuyo torreón aparece fuertemente afectado por la deformación de la perspectiva, por la proximidad al edificio.

ELEMENTOS EN MOVIMIENTO

Debemos de llevar mucho cuidado con los elementos dinámicos de la composición como personas, coches, animales, el mar,...; éstos pueden provocar que dos fotogramas no sean superponibles porque aparecen estos elementos con distinta posición. De igual manera, variaciones, por ejemplo atmosféricas, pueden cambiar las condiciones de luminosidad en diferentes fotogramas.

Pero también se pueden utilizar estos elementos dinámicos para crear un efecto en la fotografía final, por ejemplo, incluyendo a un individuo en cada uno de los fotogramas de la composición, siempre cuidando que no caiga en áreas de solapamiento, el resultado puede ser atractivo y confuso a la vez.

En este ejemplo podéis observar lo que digo, se trata de un panorámica tomada desde una jaula de acuicultura en mar abierto, por supuesto no es que hubieran elementos dinámicos, sino que como me encontraba en mar y con oleaje TODO se movía entre fotogramas, lo dejo como curiosidad, por supuesto la unión entre fotogramas es catastrófica, esta sería la antítesis de este artículo.

Enlaces relacionados con trípodes y cabezales de giro:

Enlaces de software libre relacionado con la creación de panorámicas: