Llevo ya un tiempo haciendo pruebas con esta interesante técnica de exposición con cámaras digitales para cuando se usa el formato RAW que consiste en aprovechar la linealidad de captura de información en los CCD (cuanta más altas luces, más bits de información capturada). Esta técnica consiste en forzar la exposición, para que siempre el histograma termine próximo al valor máximo (255) pero sin llegar a quemar las zonas de luces con detalle (la zona VII del sistema de zonas de A. Adams). Después, esta mayor cantidad de información capturada se maneja en el postproceso con UFRAW (o cualquier otro software de procesamiento de archivos RAW) para devolver el valor que le corresponde a las sombras y de esta forma se reduce el nivel de ruido, porque se ha utilizado más bits para capturar las sombras (que es precisamente donde aparece el ruido).

Os pongo el artículo original EXPOSURE RIGHT y el de la traducción a castellano hecha por MACUARIUM y en esta otra página hay pruebas hechas con esta misma técnica www.rogercavanagh.com.

Me he encontrado con una foto de Asturias que hice este verano de 2006, en la que disparé una primera vez y me dí cuenta de que la foto había quedado algo subexpuesta, repetí la fotografía sobrexponiendo ligeramente. Cuando me las encontré en casa haciendo el postproceso pensé en comprobar si realmente se aprecia ruido en la imagen subexpuesta respecto de la sobrexpuesta.

Aquí tenéis la ventana principal del UFRAW con la imagen subexpuesta cargada:

Como podéis comprobar el histograma de datos de entrada RAW situado en la esquina superior izquierda, nos muestra que para capturar esta imagen hemos utilizado las primeras 2/6 partes de la capacidad de captura de nuestro sensor, la totalidad de la información de esta fotografía está contenida en esta porción del histograma. En el histograma de salida, que se ubica en la parte inferior, podemos ver como el gráfico queda en la zona izquierda (sombras), pero las sombras no llegan ha estar empastadas (efecto contrario a reventar las luces) porque termina aproximadamente en el primer valor del histograma (0 = negro).

Posteriormente ajusto automáticamente con UFRAW la exposición y el punto negro para corregir la subexposición de la fotografía, para esto el valor de la exposición tuvo que incrementarse hasta un valor de 1,72:

En el caso de la segunda fotografía, sobrexpuse ligeramente y de esta forma conseguí utilizar casi la totalidad del histograma de datos de entrada RAW como podéis comprobar en el histograma que muestra UFRaw:

Posteriormente repetí los ajustes automáticos con UFRAW sobre la exposición y el punto negro para corregir la imagen en iguales condiciones que la primera, en esta ocasión se necesitó una exposición de 0,14:

Después de cargar las dos imágenes en Gimp, hice un zoom al 150% en una zona de sombras para comprobar si se aprecia diferencia en el ruido y este es el resultado:

ZOOM DE LA PRIMERA FOTOGRAFÍA SUBEXPUESTA


ZOOM DE LA SEGUNDA FOTOGRAFÍA LIGERAMENTE SOBREXPUESTA

No sé si se aprecian cambios en las capturas de pantalla que os pongo aquí, pero en la pantalla de edición, la diferencia es contundente, la primera fotografía presenta un incremento de ruido importante respecto a la segunda fotografía ligeramente sobrexpuesta, producto de una captura subexpuesta que utiliza para el registro de toda la información sólo los primeros valores del histograma. Sin embargo, la segunda fotografía emplea gran parte del histograma, y por tanto, casi la totalidad de la capacidad del sensor para diferenciar tonos distintos, registrando de este modo mayor cantidad de información y por tanto menos huecos que después de la interpolación de la imagen se convierten en ruido.

Creo que pondré un símil para aclarar todavía un poco más lo que está ocurriendo: “imaginaros una grabación de una multitud de personas encerradas en un auditorio, todas las voces llegan con diferente fuerza (de las luces a las sombras) al micrófono que está grabando a la multitud. Una vez en el estudio ponemos el reproductor y ajustamos el volumen del aparato en el primer punto del dial, si intentamos descifrar las voces que escuchamos, seremos capaces de hacerlo sólo con las que llegaron más fuertes (luces) al sensor (micrófono); conforme vayamos incrementando el volumen del reproductor serenos capaces de ir reconociendo más y más voces que se registraron con menor intensidad (sombras).”. Este modo de registro o captura se denomina lineal, porque es directamente proporcional a la intensidad de la señal (luz).

En fotografía digital, conforme conseguimos llevar el histogramas de nuestras fotografías, más y más hacia la derecha usamos más bits para registrar la información de la imagen que llega al sensor, como podéis observar en el histograma. Dicho de otra forma, somos capaces de diferenciar mayor cantidad de tonos diferentes (voces) y por tanto el archivo RAW describe mejor (con más información) la imagen captada por el sensor.

Pienso que esta técnica de captura es interesante, pero también creo que es un poco duro para un trabajo rutinario o para cuando la fotografía necesita rapidez e intuición. Por ejemplo, todas las fotografías quedan sobrexpuestas de manera distinta, y por tanto es necesario tratarlas todas una por una, no quiero ni contaros lo que me ha costado revelar todas las fotos que hice de Egipto. Además, cuando utilizo la Olympus C-5060WZ que me permite ver el histograma “in vivo”, es muy fácil llevar la exposición con los ajustes manuales para que el histograma termine en el valor máximo. Pero con otras cámaras que no permiten esto, cada uno tiene que idear una forma de exposición ajustada a nuestro equipo, que nos permita llevar el histograma de nuestras fotos hacia la derecha, sin perderse buenas fotos por hacer pruebas con los ajustes de la exposición.

Mellado describe en su libro “Fotografía Digital de Alta Calidad”, el cual creo que ya he recomendado alguna vez, que para conseguir este propósito de llevar el histograma hasta el final hay que seleccionar la medición puntual de la cámara, apuntar a la zona VII de nuestra foto (Según el sistema de Zonas de Ansel Adams sería la zona más clara en la que queremos conservar detalle, a partir de aquí se revientan las luces) sobrexponer esta zona un par de diafragmas (para empezar si nos pasamos reducimos y si no llegamos aumentamos), y después comprobar el histograma hasta que nos familiaricemos con el proceso.

Con respecto a esta forma de exponer nuestras fotos, he encontrado otros artículos de P. Marshall y www.camerahobby.com que básicamente dicen lo mismo sobre como hacer para que obtengamos una exposición correcta acercándonos al final del histograma, pero sin quemar las luces. Aunque esto de quemar las luces, a veces es inevitable, como es el caso de fuentes luminosas (lámparas, sol. etc.) o reflejos directos; en estos casos las luces tienen que estar quemadas por que no se aporta ninguna información, estamos en las zonas de la VIII a la X de Ansel Adams.

Cuando la cámara toma la medida con el fotómetro, lo que obtenemos es una exposición intermedia del conjunto de la escena (concretamente para el valor 18% de las escala de grises). Dependiendo del rango dinámico del sensor, tendremos mas o menos zonas o pasos expuestos por encima o debajo de este punto. Supongamos que una cámara estándar tiene 5 pasos la latitud de sensor. Esto limitaría la utilización de esta técnica a las situaciones en las que no se sobrepasen 5 pasos de contraste. En una escena con 5 pasos, mover el histograma hacia las luces implica perder información en las luces (quemar). Con escenas de menos contraste como 4 pasos sólo podríamos mover como máximo un paso la exposición.

Michael Reichmann comenta en The Luminous Landscape: “This technique isn’t necessarily something that you’ll use every day. It requires extra work when shooting and extra work and time when post-processing in the RAW converter. ”. Que básicamente quiere decir que seguramente se obtienen mejores resultados con la utilización de esta técnica para exponer hacia la derecha, pero en la mayoría de los casos es poco operativa, requiere un trabajo extra, y una atención extra que se la restamos a la composición y motivo de la fotografía, que está en primer lugar.

Habrá momentos que con todo el tiempo del mundo podremos planificar nuestra fotografía y calcular nuestra exposición con todo lujo de detalles, llevar el histograma hasta el valor 254 (sin llegar a tocar 255), y después ajustar la exposición y el histograma con nuestro programa de conversión RAW favorito para que ocupe todo el ancho del rango (0-255), y de esta manera obtener el máximo contraste. Pero en la mayoría de los casos, este procedimiento se puede resumir en aumentar (escenas de poco contraste de luces), o disminuir (escenas de mucho contraste de luces) la compensación de exposición entre 0,5 y 1,5 (según las características del sensor de nuestra cámara); disparar en modo P y medición matricial, para que la cámara te ayude en la faena y seguro que el histograma de todas tus fotos tiende siempre hacia la derecha, sin llegar nunca a quemar las luces, pero sin conseguir gran precisión en donde termine.

Otro sistema de exposición podría ser poniendo el modo de medición en puntual, y la cámara en modo programa (P) o semiprograma (A, S), aumento la compensación de exposición hasta 2 E.V. (este valor dependerá mucho de la cámara, hay que hacer pruebas y encontrar el valor que maneja tu cámara sin quemar las zonas iluminadas). Cuando me dispongo a fotografiar, encuentro en la escena mi zona VII (la zona más clara con detalle), y pulso el bloqueo de exposición, recompongo rápidamente la escena como la quiero, hago media pulsación en el disparador para enfocar y disparo.

No importa como llegues a conseguir que tus histogramas tiendan hacia la derecha, recuerda siempre que ante una situación apresurada: más vale tener una buena instantánea con una exposición casi buena, que una mala foto con una exposición perfecta.