La Mirada hecha Pedazos Fotografía libre con software libre

La vida de cuartel en la Academia General del Aire

Normalmente, el cerebro dulcifica los recuerdos lejanos y no es extraño encontrar a gente que afirma que lo pasó bien en la "mili". No es mi caso, fijaros que he tardado 20 años en volver a pisar un cuartel militar activo. No tengo nada en contra de los militares, pero yo no pasé bien mis doce meses de Servicio Militar Obligatorio, y sigo teniendo mal recuerdo después de veinte años.

 

No obstante, me pareció bien asistir a una exhibición de la Patrulla Águila en el propio cuartel de la Academia del Aire, invitado por un familiar. Lo que nadie me advirtió, es que tendría que asistir a un homenaje con desfile militar, discurso, una jura de bandera y no sé cuantas cosas más. Vamos que estuve todo el día dentro del cuartel, lo que me deja satisfecho de vida militar, como mínimo, otros veinte años más.

Desfile militar en la Academia General del Aire

Que yo me haya percatado, han cambiado dos cosas entre este desfile militar y los que yo participé hace veinte años: ahora hay mujeres entre los militares y los que están allí firmes como estacas bajo los rayos del sol, no están obligados por nadie, son libres de irse, aunque pierdan el puesto de trabajo, pero pueden irse si quieren. No está mal, no son cambios pequeños.

 

Principalmente me fijé en detalles que me llamaron la atención. Tuve casi una hora para recrearme con los y las militares allí formados, hasta que un amable policía militar me mando sentar. Tengo que decir que disfruté haciendo fotografías de este desfile, me llovían las ideas y no me percaté de que todos estaban absolutamente firmes o quietecitos, menos yo con las dos cámaras metiendo el objetivo grande entre las filas de militares. Pido perdón si molesté, pero viendo el resultado de algunas imágenes creo que valió la pena

Exhibición aérea en la Academia General del Aire

Después de los honores y desfile militar, la Patrulla Águila hizo una exhibición aérea. Os aseguro que es mera casualidad que haya dispuesto de estas dos oportunidades de fotografiar una exhibición aérea, aunque tengo que admitir que en la primera las condiciones atmosféricas me acompañaron y los resultados me gustan más que esta última vez, donde hizo un sol de justicia y no había casi nubes que suavizaran la luz. Aquí os dejo una serie tanto de los juguetes como de la demostración.

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