Desde la reciente aparición de la fotografía digital de consumo, estamos asistiendo a una revolución sin precedentes en un mundo que había permanecido técnicamente casi invariable desde hacía más de 150 años. Una técnica tan antigua como la fotografía, tan introducida en nuestra historia y cultura, se ha visto desbordada por un aluvión de nuevos términos y técnicas que están más próximas a la informática y la comunicación que a la fotografía misma.

Una consecuencia directa de esta revolución digital de la fotografía ha sido la aparición de nuevos fotógrafos y fotógrafas de gran conocimiento y talento, cuya profesión o afición estaba, originalmente, más próxima a la informática, diseño y comunicación que a la misma fotografía. En esta nueva técnica digital han descubierto que la fotografía ha cambiado sus fundamentos para sustituirlos, precisamente por los que ellos ya manejaban, surgiendo de esta manera, una forma de expresión artística que les viene como "anillo al dedo", en la que se encuentran cómodos y tienen facilidad para elaborar ideas, y lo más importante, plasmarlas en una fotografía creativa.